Categoría: Vanagoth; éxtasis y agonía
27 Octubre 2006
Dejame cerrar los ojos, caminar despacio, sentir la parsimonia en mis huesos, descanzar...
Un respiro profundo, uno tras otro, dejame sentir y vivir en el respiro, dejame ser uno con el aire...diluirme en el flujo....
Ser incontrolable, por ser indefinible.
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(Ruido de voces en el ambiente, variadas conversaciones y risas; en el fondo se ve, desenfocado un grupo de muchas personas formando pequeños grupos hablando entre ellos)
Y un grito.
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(En el fondo del paisaje se ve un arbol joven, sin demasiado tronco, con hojas de verde oscuro, brillantes y fuertes, meciendose al compas del viento, una hoja en particular lucha contra una gota condensada de broma en su punta, y doblandose levemente, la deja caer....
la gota cae mutilada por los contornos amigables del pasto, fragmentada mas no perdida; se hunde levemente en esa sabana verde para desaparecer de la vista...
Las hojas del pasto se mueven con el viento, obedientes a un mandato impuesto, mas no completamente repudiable)
Una mano acariciando la humedad... no hace mas diferencia.
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Dejame sentir el letargo, la debilidad, la fragilidad de mi mismo... para volverme indefinible.
servido por fenix_de_sangre
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3 Septiembre 2006
Tras la vision desgarradora de la muerte, cuando sintio el estremecimiento del dolor, como un sello grabado a fuego en su corazon, parecio como que un cuchillo haya roto la cuerda que necesitaba para atarse a este mundo....
Cuando los ardientes vientos envolvieron ese cuerpo, sintio que el suyo se elevaba, para no atarse nunca mas, a nada.
Entendio que las cuerdas dolian, como si fueran una extension de su cuerpo. El fuego quemo la unica cuerda que tuvo en esta vida.
Entonces comprendio, aunque tarde, que nunca mas podria contactarse con nadie, el solo existia como la transicion, y el sentimiento lo perturbo, hasta llevarlo a la locura.
En si, el no era mas diferente que el fuego, el era un ser sin raices, que nunca podria dejar huella en este mundo, el solo acariciaba las caras de los arboles con su humedio aliento, pero nunca podra establecerse, nunca pòdra quedarse, nunca hara una impresion profunda, solo sera pasajero del tiempo para siempre....
Y aunque pretenda ennoblecer su espiritu con su ideal, comprendio que tambien se alimentaba de vida, como el tiempo, su ser era tiempo y nada mas... solo una condicion...nunca una revelacion....
Entonces vio al bosque... vio los arboles , y comprendio el dolor que causaba el fuego al cortar las ataduras, por que las cuerdas tiene que sujetarse de dos lados, obliga a conectar...
El era aun mas intrascendente, pues no tenia el poder para modificar las raices...
Entonces sintio el verdadero dolor de sentirse abyecto sin nunca haber estado conectado con nada, de nunca haber sido mas alla que en el tiempo.
Y tras su paso, envidiaba a los arboles, por el hecho de ser arboles...
Pero tambien sintio pena por que nunca podran defenderse del fuego...
Las hojas devuelven siempre la mirada...
A veces mas sabias, presentian una revelacion...
Vanagoth sin saberlo...confiaba...
Pero el dolor fue mas fuerte...por un tiempo...
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Todo se conecta hijo mio.... nunca lo olvides...
El sufrimiento es la expresion de la conexion, puedes negarte al sentimiento, pero nunca podras negarte el estremecimiento...
Siempre hay esperanza...buscala...
servido por fenix_de_sangre
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11 Octubre 2005

En el Claroscuro nació
y en el Claroscuro murió.
Diluíase sobre el ténue espejo del cielo, mientras las ocultas claves del sinsentido se abrían paso para dejarlo momentáneamente deslumbrado.
Pues así, en el claroscuro pudo divisar serpientes aureas y escarlatas surgiendo de su hogar, entrelazadas con el cuerpo sin vida del primer ente que conoció, cuando su cuerpo se condensó en el claroscuro.
Y la danza sin sentido de unos artefactos animales, moviendose al compás del silbido serpenteante de las víboras , que mordian al aire los olores de un cuerpo inerte, hacia que la esencia de ese ser, en un ritual inmortalizante penetrara en su alma cubriendo su esencia con cenizas.
Y tras las visiones desgarrantes prometió, por la luz de la luna, que el claroscuro sería condena para todo aquel que se atreva a jugar con las viboras.
Mas fue sorpresa, que en la trama celestial, surgiera rebelde un condenado que deleitabase profundamente, las danzas de las sierpes, mas en sufrimiento , por la condena de la luz, de aquel supremo que con grilletes lo ató.
Se hacía poderoso su orgullo, cual impregno a su estirpe, con el poder divino que de los cieros se arrebato. Y aunque su libertad y su dolor perpetuo instante se hallasen recluidos, la triste ironia del victorioso cerníase en su facie.
Mas por ello, la condena suya, de aquel trastornado por el fulgor de la luna, no haría mas que deleitar mas al prisionero, al rebelde celeste que no midio consecuencias.
Por ello el surgimiento de la luz en el claroscuro conllevaba a las sombras de las sierpes.
Pero en el fulgor de la luna no existió mas el claroscuro, y las sierpes inundaban efimeramente la escena para hacerse inconmensurables.
Por ello fue que la esencia se perdio, por que permitio que las cenizas lo cegaran ante las revelaciones, porque era nacido en el claroscuro y por que nunca jamás sintio temor.
Y finalmente se extinguio en el mismo lago, diluido coronado por la luna un bello dia de invierno.
La cruz del sur se alzó en el cielo...mientras la transmutación de su esencia aullaba, blanquecino, un requiem para su hermano de niebla.
servido por fenix_de_sangre
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10 Septiembre 2005
Tras solo mirar el cielo y verme reflejado, comprendí, que no solo mis ojos brillan en la oscuridad, pero más alla deel resplandor, sentí que el vacio que me inunda, poco a poco se alimentaba de mi carne.
Es el brillo de las lágrimas de un corazon desesperanzado la que corona el cielo de mis dias, y tras la laguna sobrevino el mar, y sintiendome desvalido, intente cruzaar empapandome de melancolía.
Nadie nunca me dijo que la vida era así, yo solo creia en lobos blancos ; pero más alla del honor, vi subrepticiamente el movimiento de una sombra que inunda el bosque.
¡Lo inunda todo, todo! El sentimiento no se va, es que simplemente el viento no me habló y mis fieles sirvientes me deejaron desvalido en las cristalinas ondas del dolor.
¡Para que quiero sangre! con que fin debería yo nacer; mi cuerpo neblinoso se diluye en el bosque. Nada mas allá de mi en la sombra, es solo un juego, fuegos de artificio, brillan para desaparecer, y en su luz efímera el reflejo de la niebla sobre el agua.
Barca eterea, surca los mares de mi memoria y dime, que me hizo merecedor del juicio, que hizo encadenarme, con lágrimas en los ojos, al destino del olvido.
Si la lluvia cae sobre mi, inevitablemente caerá sobre mis hombros.
¿Debo rendirme ante ti o mirar el cielo? Solo se que sobre mi, la luz me toma y me enajena, tenebrosa, son simbolos de mi presidio, cadenas de luz, condenan mi alma.
Y finalmente sobre mi , queda el resplandor de la aurora.
servido por fenix_de_sangre
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23 Agosto 2005
"Mientras más grande se hace el imperio, mayor es su sombra; Bajo la sombra del imperio crece la hiedra que lo corroe, no importa cuan sólida sea la piedra de sus cimientos, fruto de la persistencia la hiedra penetrará las rocas y desmoronará las bases.
Condeno entonces al imperio, y dictamino yo, siendo juez de todo lo que mis ojos ven , que en eterna lucha los enfrascaré sin el temor a la batalla y como Prometeo encadenado obligaré a ustedes a reconstruirse tras la destrucción vegetal.
¡Es la ira del tiempo tras la insolencia de los hombres! que alevosos buscan la inmortalidad levando su orgullo por encima del arbol de la verdad. Buscad el cielo y condenado serás a vivir en el fulgor de una hoz reluciente y que vuestro semblante sea iluminado por el reflejo del sol tras vuestras manos resecadas, a trasluz y con miedo a caer desmoronado a la tierra que perteneces.
Que la furia de mi niebla obnubile tu corazón y que el aullido de mis lobos confunda tu visión.
Hiedra has de crecer, que humedad te dare y en tu honor cánticos tocaré, sedienta de roca te haré y cubrirás tus dominios con el verde manto de tu victoria.
Surge, desde la tierra, escucha mi lamento, alimentate de mi ira y bebe de mi niebla, que os conjuro a devorar, y que aquellos fieros e invencibles muestren en el fulgor de la batalla su derecho a no ser uno más.
Que el aullido de mis lobos corrompa su razón y que el vuelo de mis cuervos destruya su pasión.
Que el sabor de la sangre sea lo unico que puedan soportar tras la guerra; condenados quiero hacerlos a vivir sin poder morir por siempre destinados a desgarrar corazones para sobrevivir, ¡Que los imperios mueran, si no por la hiedra, por sus propias manos!"
servido por fenix_de_sangre
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23 Agosto 2005
Decían que sembraba el terror en las mentes siniestras y que los cuervos le servían como acólitos en la noche.
Decían también, que su silueta eclipsaba a la luna, mientras los lobos del ártico aullaban, en la penumbra del bosque.
Nació junto a los hombres, hecho de niebla, su cuerpo languideció mientras su silueta se formaba, nació del aliento del bosque un día de invierno, mientras ellos se formaban del barro con el fuego de los dioses.
Decía él, que los hombres se alimentaban de corazones, y que no les importaba desgarrar las entrañas de su prójimo, solo les importa comer.
En su orgullo, cubrió de sangre a Prometeo, y mientras encadenaba su corazón a las piedras del báltico prometió no ser humano y prefirió que las aves de Zeus lo devorasen, antes que servir de alimento a los hombres.
En un claro del bosque lloró pues vio que el dolor de su ser se apoderaba, e ira juntó, sintiendo el rumor de los hombres. Los cuervos graznaban y aleteaban y los lobos aullaban, Vanagoth vagó por el bosque en busca de respuestas.
Le preguntó al árbol, que en su corteza marcas de dolor se veían, por que Dios creó el amor, para los hombres, si devoraban corazones y destruían el bosque. El árbol ya viejo y cansado, tras dar su último suspiro le dijo:
- A veces las cosas son injustas, pero siempre hay redención
Redención es la palabra, así como Dios les brindó el amor, les brindó redención. Y más lloró Vanagoth al saber que nació sin amor y que nunca tendrá redención.
Decían que desafiaba Dios, levantando su cabeza en los días de lluvia. Dicen que gritó un día de relámpagos. Y que juró por su vida que la ira de la niebla invadiría el corazón de los hombres, obnubilando su razón.
Y así gritó en la noche, y las garras de niebla penetraron en la piel de sus palmas cerradas, pero no sangró… Los lobos aullaron en la penumbra y la niebla se hizo en el bosque, negándole la razón.
Y la niebla creció y el cielo cubrió, al sol apagó y a las estrellas negó. Vanagoth en su ira a los cuervos mandó a apagar todo fuego que insulte su pasión. Los lobos corrieron en busca de barro y la luna se extinguió, dejando en su recuerdo un claro en el bosque.
Cuando el frenesí se desvaneció, Vanagoth volvió, y cuando vió la consecuencia de su pasión, en el claro lloró.
Las flores muertas pedían perdón, cuando sus pétalos deshojados suspiraban de dolor. La lluvia cayó y un lago en el claro quedó. Vanagoth vio sobre su reflejo la cruz del sur y mientras los lobos aullaban vio que su pecho sangró. Pidió perdón por su orgullo, y mientras los cuervos terminaban de devorar su corazón, Vanagoth cayó y la luna surgió sin una silueta que la eclipsara.
Vanagoth sonrio mientras su cuerpo era bañando por el agua del perdón… dio un último suspiro y se dijo:
- A veces las cosas son injustas, pero siempre hay redención.
servido por fenix_de_sangre
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